sábado, 2 de mayo de 2009

Capitulo 2 . Evermore - Alyson Noel

Segundos antes de que el Profesor Robins entre, bajo mi capucha*, apago mi ipod y pretendo que estoy leyendo mi libro sin preocuparme en mirar cuando él dice, “Clase, este es Damen Auguste. El acaba de mudarse aquí y viene de Nuevo México. Muy bien Damen, puedes ocupar esa silla en la parte de atrás, al lado de Ever. Tendrás que compartir su libro hasta que tengas tu propia copia.”

Damen es hermoso. Lo sé sin haberlo mirado. Simplemente me concentro en mi libro mientras él se acerca. Ya conozco demasiado a mis compañeros de clase y, dentro de lo que me concierne, un momento de ignorancia es una dicha. Pero según los pensamientos de Stacia Miller -quién está sentada dos filas antes de donde estoy- Damen Auguste es condenadamente guapo.

Su mejor amiga Honor está completamente de acuerdo y también Craig, el novio de Honor. Pero ya esa es otra historia.

“Hey.” Damen se desliza en la silla junto a la mía, deja caer mi mochila y esta hace un amortiguado sonido.

Yo solo muevo la cabeza, negándome a mirar más allá de sus botas de motociclista negras y lustrosas. El tipo de botas que se ven fuera de lugar entre la hilera de sandalias multicolor que agracian el suelo alfombrado.

El Profesor Robins nos pide a todos abrir nuestros libros en la página 133, provocando que Damen se incline y diga, “¿te importa si comparto?”

Yo dudo un poco, su proximidad me hace sentir incómoda, pero deslizo mi libro hasta el borde de mi escritorio y cuando él mueve su silla para estar más cerca, rompiendo el pequeño espacio entre nosotros, me muevo a la parte más lejana de mi asiento y me escondo bajo mi capucha.

El ríe de manera discreta, pero como aún no lo he mirado, no tengo idea de por qué se ríe. Todo lo que sé es que su risa parecía ligera y divertida, pero también parecía como si ocultara algo más.

Así que me hundo en mi silla lo más que puedo, apoyo mis mejillas en las palmas de mi mano y pongo toda mi atención en el reloj, determinada a ignorar todas las miradas mordaces y comentarios mal intencionados dirigidos a mí. Cosas como: pobre muchacho tan hot y sexy y tiene que sentarse junto a esa fenómeno! Eso es lo que piensan Stacia, Honor, Craig y prácticamente todos en el salón.

Bueno, todos excepto por el Profesor Robins, quien quiere tanto como yo que la clase termine.






Para el almuerzo ya todos están hablando sobre Damen.¿Has visto al nuevo chico Damen? Es tan guapo -Tan sexy- Escuché que es de México -No, crero que es de España -Lo que sea, el punto es que es de algún país extranjero -Definitivamente le voy a pedir que vaya conmigo al baile de invierno -Ni siquiera lo conoces -No te preocupes, lo haré-

“¿Oh dios mío viste al nuevo chico Damen?” Haven se sienta al lado mío mirándome a través de su flequillo, las puntas rozando tímidamente sus labios pintados de rojo intenso.“Oh por favor, tu también no.” Muevo la cabeza y le doy una mordida a mi manzana.

“Definitivamente no dirías eso si hubieras tenido la suerte de verlo,” ella dice mientras saca de su lunchera rosada un pastelillo de vainilla, lame el glaseado del tope del pastelillo como es su rutina usual a la hora del almuerzo aún cuando se viste como alguien que preferiría beber sangre mucho más que comer pequeños pastelillos.“¿Están hablando de Damen?” Miles susurra sentándose en el banco y apoyando sus codos sobre la mesa, sus ojos cafés fijándose en nosotras, su cara de niño mostrando una enorme sonrisa.

“¡El es hermoso! ¿Viste las botas? Son tan Vogue. Creo que le voy a proponer ser mi nuevo novio”. Haven lo mira con sus ojos ámbar entrecerrados. “Muy tarde, él es mío*”“Disculpa, no sabía que te gustaban los que no son góticos.” El sonríe de manera burlona y entorna los ojos mientras desenvuelve su sándwich.Haven se ríe. “Cuando se ven así, sí. Te juro que él está que arde, tienes que verlo.

” Ella mueve su cabeza, molesta de que yo no pueda unirme a la diversión. “¡El es como combustible!”“¿Tu no lo has visto?” Miles agarra su sándwich y me mira.Yo miro a la mesa, preguntándome si debería mentir. Pienso que sería la única manera de salir del lío ya que le están dando tanta importancia al asunto. El único problema es que no puedo mentir.

No a ellos. Haven y Miles son mis mejores amigos. Mis únicos amigos y siento que ya les he ocultado demasiadas cosas. “Me senté junto a él en la clase de Inglés,” dije finalmente. “Fuimos forzados a compartir un libro. Pero en realidad no tuve la oportunidad de fijarme mucho en él.“¿Forzados?” Haven mueve su flequillo a un lado para así mirar mejor al fenómeno que se atreve a decir semejante cosa. “Oh eso debió haber sido horrible para ti, debió haber sido malísimo.” Ella entorna los ojos y suspira. “Lo juro, no tienes idea de lo afortunada que eres y ni siquiera lo aprecias.”“¿Qué libro?” Miles pregunta, como si el título de alguna manera revelara algo significativo.“Cumbres Borrascosas.” Yo contesto poniendo los restos de mi manzana en el centro de mi servilleta y envolviendo las esquinas.“¿y tu capucha? ¿la tenías puesta o no?” Haven pregunta.Yo pienso, recordando cómo me la puse justo en el momento en que él se movió cerca de mi. “La tenía puesta” Le digo. “Sí, definitivamente la tenía puesta.” Afirmo.“Bueno, gracias por eso” ella murmura mientras rompe en dos mitades su pastelillo de vainilla. “La última cosa que necesito es competencia con la diosa rubia.”Yo me encojo y miro a la mesa. Me averguenza cuando la gente dice cosas así. Aparentemente, yo solía vivir para ese tipo de cosas, pero ya no. “¿Bueno, y qué pasa con Miles? ¿No crees que él sea competencia?” Pregunto, desviando la atención de mi y dirigiéndola hacia alguien que en realidad la aprecie.“Sí.” Miles pasa su mano por su pelo corto castaño y se entorna para mostrarnos su mejor ángulo. “No creas que eres la única.”“Totalmente debatible,” Haven dice, sacudiendo de su falda migajas blancas. “Damen y Miles no juegan en el mismo equipo. Lo que significa que sus cualidades y apariencia de modelo devastador no cuentan.”“¿Cómo sabes en qué equipo está?” Miles pregunta, girando la tapa de su agua embotellada y mirándola con ojos entrecerrados. “¿Cómo puedes estar tan segura?”“Homoradar,” ella dice dándose en la frente. “y créeme, mi radar no registra a este chico.”Damen no solo está conmigo en mi clase de inglés, y en mi clase de arte (no es que él se hubiera sentado conmigo y tampoco que yo la haya mirado, pero los pensamientos en el salón -incluso los de nuestra maestra, la Profesora Machado- me dijeron todo lo que necesitaba saber), ahora resulta que aparentemente también se estaciona junto a mi auto y, aún cuando me las ingenié para no mirar más allá de sus botas, supe que mi tiempo de gracia había llegado a su fin.“¡Oh dios mío, allí está! ¡Exactamente al lado de nosotros!” Miles exclama con esa voz chillona y cantarina que se reserva para los momentos más emocionantes. “y miren en qué anda: un BMW negro y lustroso con ventanas de tintes extra oscuros. Bien, muy bien. Bueno, pues este es el plan: yo voy a ir a abrir mi puerta y accidentalmente le daré a la suya y así tendré una excusa para hablar con él.” El me mira, esperando mi consentimiento.“Ni se te ocurra rayar mi auto. O el suyo. O cualquier otro auto,” digo moviendo mi cabeza y agarrando mis llaves.“Bien.” Se queja. “Arruina mi sueño, qué importa. ¡Pero al menos hazte un favor y míralo! Después veme a los ojos y dime si no te emocionas tanto que te dan ganas de desmayarte.”Pongo mis ojos en blanco, me apretujo entre mi auto y el VW junto a mi -que está tan mal estacionado que pareciera va a aplastar mi Miata- y justo cuando estoy apunto de abrir la puerta, Miles se asoma bajo mi capucha, golpea mis gafas de sol y corre hacia el lado del pasajero en dónde me indica, de manera no muy disimulada utilizando su cabeza y manos, que mire a Damen el cual esta parado detrás de él.Así que lo hago. Es decir, no es que lo fuera a evitar por siempre. Así que respiro profundamente y miro y lo que veo me deja incapaz de hablar, pestañar o moverme.Con todo y que Miles está haciendo todo lo posible por llamar mi atención a manera de señas y miradas, tratando de decirme que aborte la misión y me retire; no puedo. Es decir, me gustaría hacerlo porque sé que estoy actuando como la fenómeno que todo el mundo cree que soy, pero es completamente imposible. No es solamente porque Damen sea indudablemente precioso con su cabello oscuro y brilloso, largo hasta los hombros, enmarcando sus pómulos. Pero cuando él me mira, cuando él se quita sus gafas oscuras y me mira, me doy cuenta que sus ojos almendrados son profundos, oscuros y extrañamente familiares, enmarcados por unas pestañas tan pobladas que casi parecen falsas. ¡Y sus labios! Sus labios son gruesos, carnosos y tentadores con una perfecta forma de arco de cupido y el cuerpo que sostiene todo eso es alto, delgado, firme y está vestido todo de negro.“Eh ¿Ever? ¿Ho-la? Puedes despertar ahora. Por favor.” Miles mira a Damen, riendo nerviosamente. “Disculpa a mi amiga, ella usualmente tiene la capucha puesta.”No es que yo no sepa que tengo que parar. Necesito terminar con todo esto ahora. Pero los ojos de Damen están fijos en los míos y su color se ha hecho más intenso mientras su boca comienza a curvearse.Pero no es su completa hermosura lo que me ha hecho sudar. No tiene nada que ver con eso. Es mayormente la manera en que toda el área que rodea su cuerpo, empezando por su gloriosa cabeza y bajando todo el trayecto hacia la punta cuadrada de sus botas de motociclista, está completamente vacía

.Ningún color. Ningún aura. Nada de espectáculos de luces pulsantes.

Todo el mundo tiene un aura. Todo ser viviente tiene remolinos de colores que emanan de su cuerpo. Un arcoiris de campos de energía que ni ellos mismos están concientes de tenerlos. No es que sea peligroso, o que de miedo, o que sea malo en alguna manera; es simplemente parte del campo magnético visible. Bueno, visible al menos para mi.

Antes del accidente ni siquiera sabía sobre este tipo de cosas y definitivamente no era capaz de verlas. Pero desde el momento que desperté en el hospital, noté colores en todas partes.“¿Estás bien?” Me había preguntado la enfermera pelirroja, mirándome ansiosamente.“¿Sí, pero por qué estás toda rosada?” Pregunté, confusa por el color pastel que emanaba de ella.“¿Qué por qué estoy qué?” Preguntó, tratando de ocultar la alarma en su voz.

“Rosada. Ya sabes, todo alrededor tuyo está rosado. Especialmente tu cabeza.”“Está bien, cariño, tú solo descansa y yo iré a buscar al doctor,” dijo, alejándose del cuarto y corriendo por el pasillo.

No fue hasta luego de haber pasado por varios exámenes de la vista, del cerebro y evaluaciones psícológicas, que aprendí a callarme y mantener en secreto que veía colores, y cuando comencé a escuchar pensamientos, a tener la historia de una vida con tan solo tocar y a disfrutar de las visitas de Riley, mi hermana muerta, ya sabía muy bien que no podía compartirlo con nadie.Supongo que me acostumbré tanto a vivir así que olvidé que existe otra manera. Pero viendo a Damen enmarcado por nada más que la pintura negra de su costoso auto es un vago recuerdo de días más normales y felices.“Ever ¿cierto?” Damen dice, mostrando una cálida sonrisa, revelando otra más de sus perfecciones: dientes blancos y deslumbrantes.Me quedé allí, deseando poder dejar de mirarlo sin lograrlo, mientras Miles aclara su garganta haciéndome recordar cuánto odia ser ignorado. Me acerco a él y digo, “Oh, lo siento. Miles, Damen, Damen, Miles.” y en todo ese tiempo mis ojos nunca cedieron.

Damen mira a Miles, asintiendo brevemente para luego volver a enfocarse en mi y, aún cuando sé que suena a locura, me sentí extrañamente fría y débil durante ese breve segundo que sus ojos se apartaron de los míos.Pero en el momento que volvió a mirarme, todo es otra vez bueno y cálido.

“¿Te puedo pedir un favor?” sonríe. “¿Me prestarías tu copia de Cumbres Borrascosas? Necesito ponerme al día y esta noche no tendré tiempo para visitar la librería.

” Busco en mi mochila, agarro mi libro y se lo entrego sosteniendo el libro con la punta de los dedos, parte de mí queriendo rosar mis dedos con los suyos para hacer contacto con este hermoso extraño, mientras que otra parte de mi, la más fuerte y sabia, se resiste sabiendo que cada vez que toco a alguien, puedo saber sus pensamientos y llegan de una manera muy desagradable.Pero no fue hasta que él tiró el libro al interior de su auto, bajó sus gafas y dijo,

“gracias, te veo mañana,” que me di cuenta que, aparte de un leve cosquilleo en la punta de mis dedos, nada pasó y antes de que pudiera responder, él ya está conduciendo su auto y alejándose.

“Disculpa,” Dice Miles, moviendo su cabeza mientras se sienta a mi lado. “Pero cuando dije que te ibas a emocionar no lo dije como una sugerencia , no se supone que lo tomaras tan literal. En serio, Ever, ¿qué te pasó allí? Porque eso sí que fue bien incómodo, así del estilo hola, me llamo Ever y seré tu nueva acosadora.

Estoy hablando en serio, pensé que íbamos a tener que resucitarte y, créeme, eres extremadamente afortunada de que nuestra buena amiga Haven no estuviera aquí para ver eso porque odio recordarte que ella ya dijo que quiere a Damen para ella…”Miles continúa así, hablando y hablando durante todo el trayecto a casa, y lo dejo hablar mientras condusco, mi dedo trazando ausentemente la gruesa cicatriz en mi frente, esa que está oculta tras mi flequillo.Es decir, ¿cómo podría explicar que, desde el accidente, las únicas personas a las cuáles no puedo escuchar sus pensamientos, ni conocer su vida y a quiénes no les puedo ver el aura ya están muertas?

FIN DEL CAP.2
¡Espero que les guste mucho el libro! , ya yo lo leí y me encantó . Estoy tratando de subir los caps rapido pero tendran que tomar en cuenta que cuando los copio aqui en la entrada , no se copian los espacios que dejan , por eso me tardo un poco :) Tengo pensado haberlos subido entonces para pasado mañana todo el libro! , :) anyways , DISFRUTEN , me voy a acostar porque son las 1:04 de la madrugada en venezuela :P

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